martes, 3 de julio de 2012

-Yo me voy, tu te quedas. ¿Cómo repartimos el corazón?.
-¿Acaso crees que a mi me importa algo tu corazón?
-Vaya. Y yo que pensaba que me querías. 
-Eso, tu lo has dicho, pensabas. Te has equivocado.
-No, perdona, te has equivocado tu porque, escucha: "Me estoy acostumbrando a estar sin ti, a callar lo que siento, a llorar a solas, a guardarme los abrazos, a cerrar mi puño cuando quiero hacerte una caricia, al silencio absurdo de las noches, a que le viento no me traiga tu nombre… 

Me estoy acostumbrando a tus ausencias, a tus silencios, a esa distancia eterna que nos separa cada vez, me estoy acostumbrando a tus palabras frías, a no oírte decir te amo…

Me estoy acostumbrando a que la luna se apague ante mis palabras, a mi individualidad y a tu soledad fracturando nuestra comunión, me estoy acostumbrando a estar sin ti… 

Aunque hay días como hoy, que la nostalgia me invade y te extraño, extraño esa sonrisa que lo iluminaba todo en mi vida, a esos besos, al hecho de sólo pensarte y que en ese preciso instante sonara mi teléfono, extraño despertarte cada mañana y oír tu voz modorra diciéndome que me querías, extraño dormir sonriendo porque sabía que si te necesitaba en la madrugada, te encontraría, extraño tus cuidados, tu ternura, tus coqueteos que me sonrojaban, me intimidaban y me ponían a temblar de nervios, extraño esos latidos de mi corazón que parecía querían salir corriendo de mi pecho al sentirte cerca… 

El silencio ahora es mi compañía fiel, la soledad me hace el amor durante todo el día como queriendo decirme que no podré deshacerme de ella, el mundo se burla de "mi gran interminable amor"… pero ya no duele tanto, me estoy acostumbrando a estar sin ti." 


 Por eso te pido:

Envuélveme por entero.

Hazme temblar.

Convierte mi rutina en convulsión.

Transforma mi desidia en clímax.









Porque aún resuenan los acordes de ayer sobre mi almohada. 

Lo hacen con la fuerza de mil latidos.

Transmiten la furia de doce titanes.







Porque la creatividad está más cerca de lo que pensamos.










Porque las palabras son minúsculas para definir lo indefinible.


Porque sigues aquí a mi lado. 


Porque te quiero. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario